Relatos BDSM

Un fin de semana festejando el 24/07
por Girl

Hoy es un día, de esos que amanece el sol resplandeciente, de esos días en que pensamos que nada podría salirnos mal, me encontraré con mi Amo...

Llego al lugar de la cita; un hotel ubicado en un sector alejado, campestre y donde más que habitaciones, hay cabañas para fines de semana, y El ha salido, no está, pero me dejó indicaciones en la recepción, el botones me observa con detenimiento y aunque muy disimuladamente noto como recorre mi cuerpo con la vista deteniéndose en mis pechos, donde se nota claramente mis pezones erectos y entonces recuerdo que mi blusa es de una tela muy vaporosa y voy sin brasier como lo dispuso mi Señor. Me entrega un sobre y la llave de la habitación, mientras me dirijo a la habitación abro el sobre pero no me atrevo a leerlo hasta llegar, siento que mi cuerpo tiembla cual hoja llevada por el viento y es que esta no será una cita cualquiera, es esa primera cita tan particular, una vez dentro de la habitación leo las instrucciones. . . “despojarme de mi ropa y esperarlo en medio de la habitación de rodillas y con los ojos vendados con una banda negra que se encuentra colocada sobre la cama”. Apenas leí las indicaciones me dispuse a desvestirme y arreglarme como debía….. Retoqué la pintura de mis labios, del rojo intenso que sabía que El deseaba verme siempre, y me dispuse a colocarme de rodillas en el medio de la habitación a esperar su llegada, sintiendo sobre la piel el frio que penetraba en ella, ya que la dirección de aire acondicionado estaba directamente hacia ese punto de la habitación.

No sé cuánto tiempo transcurrió hasta que al fin escuche sus pasos firmes en el pasillo, esos pasos que había aprendido a identificar tan bien, pasos enérgicos dados con firmeza, y al mismo tiempo lentos, escuche el abrirse la puerta que estaba sin seguro de ningún tipo por indicación de Él, en un segundo había recorrido el pequeño espacio que hacía las veces de sala de estar de la cabaña y sentí su presencia tan esperada y deseada, se acercó al lugar donde yo lo esperaba, y como saludo solo una caricia en la mejilla con el dorso de su mano, la cual tomé y besé en su dorso como símbolo de respeto y en su palma para expresarle que me siento confiada y segura en sus manos…. Se alejó de mí y regreso a mi lado después de unos minutos, durante los que sentía que movía cosas. . . . Pero no sabía exactamente que hacía aun cuando hacía mi mejor esfuerzo por identificar los sonidos que escuchaba…. Ese no saber qué sucedía exactamente iba aumentando mis nervios, mi emoción, mi expectativa, propios de estar privada de la visión.

Mi Señor se acercó y se detuvo junto a mí a un lado y de repente siento que algo roza mi espalda muy sutilmente, no logro adivinar de que se trata, se siente suave y firme a la vez; el roce sigue por mis nalgas, muslos y sube por mi entrepierna, hasta llegar a mis pechos, me invade un calor que humedece mis muslos, no logro verlo, solo sé que me gusta..... Siento como mientras acaricia mis pechos con su fusta, comienza a pinzar mis pezones y mi entrepierna con destreza, tomándome del brazo me invita a colocarme de pié.

En ese momento noté cuan indefensa estaba frente a Él, era solo su juguete, su juguete de placer, como siempre deseé serlo, para que me usara a su total antojo… y a la vez deseosa de sentir todo su poder. Me dijo entonces que me pusiera de cara a la pared con las piernas bien abiertas, apoyándome con las manos en ella, obedecí, me coloque en posición, y pude notar muy excitada como mi vulva se humedecía mas y mas, se acercó a mí y me quitó la venda de los ojos para mostrarme los instrumentos con los que sería castigada, palmeta, látigo de tiras, y una fina varita de bambú; me preguntó que si estaba preparada, que había llegado el momento de demostrarle si estaba dispuesta a ser su sumisa, si era capaz de soportar dolor para conseguirlo, yo afirmé con mi cabeza y dije si con un tono de voz firme y dulce a la vez, entonces dijo:

— “DEBERÁS LLEVAR LA CUENTA DE LOS AZOTES, SI TE EQUIVOCAS... COMENZAMOS DE NUEVO LA CUENTA! ENTENDIDO?”

No pude responder más que con un movimiento de cabeza y es que mi voz se quebraba ante la emoción y el deseo de mostrarme ante él. Empezaríamos por cincuenta con el látigo, así lo hizo, después la vara, treinta, esperaba el tiempo justo entre golpe y golpe para que el dolor de uno no anulara el dolor del anterior. Los azotes caían sobre mis nalgas que se estremecían bajo cada nuevo impacto, y también sobre mi espalda que se iba enrojeciendo lentamente, mi trasero reflejaba ya las marcas cuando terminé de recibir la segunda tanda de azotes con la vara, por momentos me sentía desfallecer, el ardor y el dolor de los últimos azotes era casi insoportable, pero era mi prueba y tenía que superarla para El.

Gemí y sollocé durante el castigo, pequeños gritos de dolor que le excitaban enormemente, pero aguanté con decisión, una vez terminado le dije:

— “Amo, azótame más, me lo merezco, lo necesito”.

Y entonces me permitió que me diera la vuelta, me abrazo y besó en la boca con dulzura y bebió las lagrimas que el dolor me había hecho derramar por mis mejillas. Me cogió de la mano y me llevó hasta el sillón, se sentó y me colocó sobre sus rodillas, me azotó ahora con sus manos, un número indefinido de azotes, y entre azote y azote comenzó a introducir sus dedos entre los labios, notando que estaba ya muy húmeda, me ordenó colocarme de rodillas frente a Él, y mientras lo hacia se desabrochó su pantalón y saco su pene. Recogió mi cabello en su mano y acercó mi cabeza hasta que su pene llegó a mi garganta y solo entonces me permitió tener un intenso orgasmo, mientras iba retirando las pinzas que aun tenía puestas y estimulaba mis pechos.

Al apartar su pene de mi boca me hizo levantar el rostro y verlo fijamente, sus ojos eran un profundo valle de placeres para mí, me hizo levantar lentamente y pregunto:

— Amo: QUIEN ERES PARA MÍ?
— Yo: Soy tu perra, tu sumisa, tu objeto de placer!
— Amo: CREES QUE MERECES SERLO REALMENTE?
— Yo: Eso lo decide Usted mi Señor. (me volví a arrodillar, bajé mi mirada y mi pecho al ras del piso al mismo tiempo que besé sus pies)
— Amo: (me tomó del cabello y haló de él levantando así nuevamente mi rostro) ERES LA PERRA Y YO SOY EL AMO, HARÁS LO QUE DIGA PARA COMPLACERME SIN RECHISTAR, QUE PIENSAS DE ESO?
— Yo: No podría sentir más placer mi Señor. Ni más orgullo que ser llamada suya, de ser utilizada por Usted y de saberme objeto de Su placer.
— Amo: PUES DEMUÉSTRALO…

Fue hacia una mesita donde había dispuestos algunos objetos que sin duda usaría ese fin de semana y tomó varias cosas de allí al tiempo que me decía:

— “ACÉRCATE, QUIERO COLOCARTE ALGUNAS COSAS, PARA QUE VEAS Y SEPAS QUIEN ERES A PARTIR DE ESTE MOMENTO”.

Y diciendo esto colocó un collar no muy grueso alrededor de mi cuello, tras lo cual ató mis manos hacia atrás con una cinta, estaba completamente a su disposición, tomó una cuerda fina y comenzó a atar mis pechos, asegurándose que la cuerda no se corriera del sitio y con tanta fuerza que comenzaron a cambiar de color a los pocos minutos, quedaron muy tensos y fueron cambiando a un color violáceo por la falta de circulación, entonces tomó una jeringa a la que había cortado su parte anterior y la colocó en mi clítoris absorbiéndolo hasta dolerme. . ., el sudor de mi cuerpo delataba la tensión que estaba sufriendo, el clítoris tardaba pero empezó a emerger, la jeringa lo absorbía y salió pulposo, brillando de humedad, dejó ahí colocada la jeringa y encendió unas velas, de dos colores, las dejó que ardieran unos momentos y después comenzó a adornar mi cuerpo, sentía el calor de la cera cuando acariciaba cada parte de mi piel, mi excitación es tal en ese momento que mis jugos siguen fluyendo de mi interior, mi cuerpo estaba cubierto por la cera roja y blanca que había dejado caer sobre mí. . . en ese momento llamaron a la puerta de la cabaña, salió de la habitación unos minutos y regresó. . .se sentó al borde de la cama mientras me contemplaba y una sonrisa se dibujaba en su rostro y me dijo:

— “PERRA ACÉRCATE!!” Cuando intente dar un paso hacia El, me dijo:
— “DONDE SE HA VISTO UNA PERRA CAMINANDO EN DOS PATAS?”

Me arrodillé, coloqué mis manos en el suelo, y fui hasta El, andando a gatas, al llegar dónde El estaba, me ayudó a incorporarme hasta quedar de rodillas frente a Él me comenzó a quitar la jeringa de mi clítoris, y yo me deleitaba mirándolo, cuando comenzó a desatar la cuerda que apretaba mis senos, notó que yo lo miraba a la cara, y entonces, me dio una bofetada, al tiempo que escupía mi cara, y decía:

— “NO SABES QUE NO DEBES MIRARME A LA CARA?, QUE TU MIRADA DEBE ESTAR HACIA EL SUELO, PERRA! MIENTRAS NO ORDENE LO CONTRARIO?”

No me atreví a responder más que con un movimiento afirmativo con mi cabeza, y fue un error, pues sentí la segunda bofetada sobre mi rostro.

— Amo:”CUANDO HAGO UNA PREGUNTA ME RESPONDES DE MANERA CLARA ENTENDIDO?” PENSABA DEJARTE DESCANSAR MIENTRAS SALÍA PERO VEO QUE NECESITAS ALGO DE EDUCACIÓN”

Y diciendo esto, tomo una cadena bastante fina y dos candados y colocó la cadena con candado a uno de los barrotes de hierro forjado de la cama, y al otro extremo lo colocó en el collar que me había puesto en el cuello y después de comprobar que me daba el limite justo de movimiento para de alguna forma cambiar de posición, pero sin poder levantarme del suelo cerró el candado y guardo la llave en un sobre, sobre que selló, y colocó a mi alcance al tiempo que me decía:

— Amo: "NO TARDARE MUCHO EN VOLVER. SOLO EN CASO DE UNA REAL EMERGENCIA, DEBES SOLTARTE, RECUERDA!!!

… y así luego de una sutil caricia se fue. Su voz aunque sonó autoritaria en esa despedida, también sonó cariñosa, (y así feliz de obedecerle me dispuse esperarle) esa era la característica que me encantaba de mi Amo y Señor, Sabia ordenar pero siempre con dulzura, y quizás eso era lo que no me permitía defraudarle, sentir como se escuchaba cuando decía “mi perra” hacia que me estremeciera.

Quede ahí… inmóvil, todo en el mas ensordecedor silencio, si al menos hubiese encendido el televisor escucharía algo, no me sentiría tan aislada, mis rodillas estaban cansadas, mis brazos también, (había pasado más de una hora desde su partida) como pude, me acomode hasta quedar acostada, y pensé, me molestaba ver que no llegaba, (si al menos se apurara….. recordará mi soledad, grrrrrrrrrr).

Ya sabía de memoria cada detalle de lo que veía desde mi perspectiva, me incomodaba ese no hacer nada, ese estar inmóvil, sin distraer mi mente en alguna actividad, pero en ese instante mientras trataba de encontrarle una razón a la situación en que me había dejado mi Amo, también pensé, “si es el deseo de mi Amo que no haga nada, tendrá sus motivos!

Me esforcé en deducir el motivo, y pensé, mi soledad y el silencio me habían ayudado a conocer más mi sumisión ante El, debía ser paciente, debía solo esperar y confiar que pronto regresaría…… en esos pensamientos sonó el reloj, alarmada vi que habían pasado tres horas desde su partida!!!!!...Se habría olvidado de que estaba ahí??, me atacaron las ganas de ir al baño, necesitaba orinar, cada instante que pasaba se me hacía más urgente esa necesidad.

— “si tomo la llave seguro no se molestara, es una emergencia!! Pensé... solo me desataría un momento para orinar y regresaría a mi sitio de nuevo!!!

Mientras cavilaba en lo que podría hacer (no deseaba para nada que hubiese algún accidente y me orinara allí) siguió transcurriendo el tiempo, ya eran insoportables las ganas, cuando al fin sentí la puerta que se abría, al fin regresaba, habían pasado más de cuatro horas. La cabaña se encontraba en completa oscuridad, y al tiempo que encendía las luces preguntó:

— ¿COMO HAS ESTADO?

Le respondí que estaba bien, que tenía urgencia por ir al baño si pudiese soltarme? Entonces me respondió:

— PRIMERO ME CAMBIARÉ, YA REGRESO, TOTAL NO ES UNA EMERGENCIA YA QUE NO TE SOLTASTE.

En ese momento mientras EL se cambiaba pensé: "Que injusto, si me hubiese soltado para ir al baño, seguro se habría molestado!"
En esos pensamientos estaba cuando regresó, quitó el candado que estaba asegurando la cadena a la cama, y cuando me fui a levantar me dijo:

— NO, IRAS ASÍ, A GATAS TRAS DE MÍ!

Entonces pensé que no soportaría las ganas andando en esa posición hasta el baño, pero llegué…… me agache en el sitio dispuesto para hacerlo y orine, frente a EL. Sabia cuan molesto era para mí esa situación, pero en ese momento mi urgencia no me permitió sentir más nada que no fuese el placer de vaciar mi vejiga, entonces mi Amo haló la cadena y el envase se volteó y yo caí mojándome toda, entonces me dijo:

— LIMPIA ESTE DESASTRE Y ASÉATE. TE ESPERO PARA QUE SIRVAS LA CENA.

Luego de limpiar el baño, y ducharme; me puse de nuevo mi collar y me dirigí a disponer la mesa para que mi Amo comiera, el había comprado algo ya que sabía que en la situación que había quedado no encontraría nada preparado. Cuando se sentó a la mesa, y yo de pie frente a Él. (Yo debía comer de pie frente a EL, esas habían sido sus reglas) Me dijo siéntate, deseo conversar algo……le obedecí, y mientras lo hacía, pensaba que podría decirme tan importante que deseaba que estuviese cómoda para hablarlo? Mis colores subieron a mi cara, no sabía que pensar, me dejó que pensara unos minutos, mientras mi cara me ardía, roja y yo miraba mis alimentos, mientras sentía su mirada sobre mí, entonces me dijo:

— MIRAME!

Levante mi vista, y le mire a los ojos, esos ojos que me transmitían autoridad, seguridad y algunas otras cosas……. Entonces me dijo:

— CUÉNTAME QUE HICISTE EN MI AUSENCIA?

Sin querer, me reí, (como me preguntaba que había hecho en su ausencia si me había dejado con apenas la posibilidad de estar a gatas o acostarme en el suelo, que podría haber hecho) en un primer momento me pareció absurda la pregunta y de ahí mi risa; pero EL se limitó a mirarme en silencio y aunque sonreía, me di cuenta que su pregunta era en serio, así que guarde silencio de nuevo y bajé mi mirada instintivamente.

— TE HE DICHO QUE ME MIRES, Y MIRÁNDOME RESPONDE MI PREGUNTA: ¿QUÉ HICISTE DURANTE MI AUSENCIA?

Lo miré, entonces con total libertad a los ojos, me hundí en ellos profundamente y comprendí cual era la respuesta que buscaba……… Y me sentí orgullosa de tenerla. Entonces le dije:

— Pensé! Fue lo único que pude hacer en tu ausencia mi Señor!

— BIEN, ¿Y SACASTE ALGUNA CONCLUSIÓN DE TODO LO QUE TE PASO POR LA MENTE EN ESE TIEMPO QUE TUVISTE PARA TI SOLA, O SOLO PENSASTE TONTERÍAS?

Sí… me di cuenta feliz de que tenia clara una respuesta que era una verdad tan grande como una montaña, así que le respondí con orgullo y mirando esos maravillosos ojos, aun con mi cara enrojecida aun por la sensación de poder mirarme en ellos.

— Amo me acabo de dar cuenta, que hasta mis necesidades básicas quedan en un segundo lugar cuando tu voluntad es otra, que mi obediencia es absoluta, y que lo más importante para mi es servirte, complacerte y darte motivos para que estés orgulloso de tu propiedad!

Esa noche, compartí con mi Amo, una bonita velada y luego dormí plácidamente, feliz de pertenecer a quien es el mejor AMO del mundo: Mi AMO!!!

Comenzaba a aclarar cuando desperté, me levanté, y me fui a dar una ducha y además de repasar mi depilación, lo cual lo hacía diariamente pues era importante ese detalle, siempre debía estar de manera impecable pues era el símbolo de mi desnudez absoluta frente a mi Señor. Me sequé y me coloque el collar, era lo único sobre mi cuerpo, me gustaba sentir su textura, ver su color, la sensación de pertenencia que imponía en mi cuando lo llevaba puesto era indescriptible, pase unos minutos contemplando ante el espejo, ese objeto tan especial para mí, y como se veía.

Me agradaba llevarlo en mi cuello, fui a la cocina, prepare un café, y luego de presentarlo de manera atractiva para EL; fui a despertar a mi Amo, que aun dormía plácidamente, contemple desde la puerta a mi Señor y Dueño unos instantes, fue una sensación nueva verle así, y sonreí……….. pero fue mala idea sonreír de esa manera en ese instante, porque justamente EL abría los ojos y me vio; no pude evitar sonrojarme al darme cuenta que había sido vista mi expresión por EL, pero me agradó notar que no se molesto por ello, y eso me tranquilizó, entonces me hizo un ademán de que me acercara y lo hice, tomó su café mientras me miraba, al terminar de beberlo, estiro su mano para colocar la taza sobre la mesita e inmediatamente toco mi sexo, estaba mojado como siempre que estaba frente a EL. Ya era algo automático y El se sentía orgulloso de que así fuera, comenzó tocando primero solamente, luego unas palmadas suaves que iban aumentando de intensidad y de velocidad, hasta hacerme llegar al orgasmo casi sin darme tiempo de pedir permiso para obtenerlo, entonces se levanto y se dio una ducha rápidamente, no sin antes haberme dicho que tuviese listo su desayuno, para cuando saliese de la ducha, pues se reuniría con unos amigos temprano en la mañana.

Al salir del baño estaba todo dispuesto en la mesa para que desayunara, y me encontraba colocando sobre la cama las cosas que se pondría para salir, cuando entró al dormitorio noté su satisfacción y me dispuse a ayudarle a vestirse, luego pasamos al comedor donde con mucha calma tomo su desayuno mientras yo permanecía frente a Él, me pregunto:

— ¿NO DESAYUNARÁS, ESTÁS INDISPUESTA?

Le comente que no, solo no tenia apetito, entonces me dió las indicaciones para lo que haría durante su ausencia. Deseaba que saliera a comprar lo necesario para preparar una cena para 3 o 4 personas ya que tendría invitados a cenar pero aun no sabía si su invitado vendría solo o acompañado por alguien, pero me llamaría para decirme exactamente cuántos serian. Me advirtió que eran personas importantes. El llegaría un poco antes de que ellos llegaran. Me hizo algunas sugerencias sobre lo que podría preparar para la cena y se marchó. El día transcurrió sin novedades, solo la expectativa de la visita que tendría mi Señor esa noche, cosa que me hacia estar nerviosa pues no era lo más usual en EL. Ya en la tarde llego mi Amo y se sorprendió al ver las flores en la mesa y en la sala, le dije al ver su asombro:

— Me tomé el atrevimiento de comprarlas pues me comentó que eran personas importantes, deseaba que todo estuviese perfecto para usted Amo, y para sus invitados. Entonces comento que sabía que podía confiar en mi capacidad para organizar y por eso me había dejado hacerlo sola

Después de pasar al dormitorio y ponerse cómodo fue a la cocina a ver cómo iban las cosas, aun faltaban un par de horas para que llegaran su invitado y su acompañante, y me hizo ir al dormitorio con EL para que viera lo que usaría esa noche para la cena. Un vestido que más parecía una túnica, de una tela negra con algo de brillo y cuya transparencia dejaba a la vista mi cuerpo, aunque aparentemente estuviese cubierto, ese traje era abierto al frente y dicha abertura quedaba cerrada con un velcro (cierre mágico) hasta poco mas debajo de la cintura ya desde ahí se abría al menor movimiento. Sentí algo de incomodidad al pensar presentarme de esa forma pero era el deseo de mi Amo. Ni siquiera fue una imposición, solo era su deseo pero a mí eso me bastó para hacerlo.

Faltando ya media hora para la llegada de los invitados de mi Amo estaba duchándome y preparándome para la ocasión y mi Amo hacia lo mismo, aunque no era nada formal… Solo eran un par de amigos (me dijo).

Mi Amo no me había dado ninguna indicación en particular así que cuando sentí que llamaban a la puerta casi me desmayo de los nervios, mi Amo al darse cuenta de los nervios que sentía intentó calmarme, llevándome hasta la puerta para que fuese yo quien abriera y él se retiró un poco hacia la sala, abrí la puerta y allí estaban los dos amigos de mi Amo, les sonreí y saludé con un “buenas noches” que fue lo único que fui capaz de decir, uno de ellos paso adelante y la otra le siguió en dirección donde se encontraba mi Amo apoyado en la barra de la sala.

Luego de decirles a ellos que era su esclava de la cual les había hablado, me notificó que ellos eran Amos al igual que EL, y que había querido traerlos para que conociesen su propiedad y si lo deseaban estaban en libertad de usarme. Eran una pareja de Amos, hombre y mujer, me observaban con una mirada lasciva y morbosa que me hacía sentirme incomoda y luego que se sentaron mi Amo pidió les trajera algunas bebidas para tomar mientras charlaban un poco antes de cenar y así lo hice, mientras les servía sus bebidas ellos no quitaban sus miradas lujuriosas de mi tembloroso cuerpo, y llegado el momento de acercarme a ellos para entregarles a cada cual lo que habían ordenado el Señor me tomo de las manos después de depositar su copa en la mesita y me obligó a ponerme de rodilla frente a él mientras la Señora me quitaba la suerte de túnica que mi Amo me había colocado, el rostro del Señor era repulsivo, un hombre de piel muy oscura, con una gruesa cicatriz que dividía su mejilla llegando casi hasta su ojo, de 1,90 de estatura, y ella una mujer trigueña gorda, con cabello largo y ojos que hacían un desagradable contraste con su piel, pues a pesar de ser ella muy morena sus ojos eran de un gris casi blanco. Ambos aparte de parecerme sumamente desagradables me inspiraban un gran temor. Me dieron un par de bofetadas bastante fuerte que me hicieron tambalearme. Traté de buscar refugio en la mirada de mi Amo, y solo vi un rostro sonriente, lleno de satisfacción pues notaba como me sentía yo, y comprendí que debía guardar silencio y permitir lo que ellos dispusieran hacer conmigo.

La mujer después de despojarme de mi vestimenta, comenzó a acariciar mis pechos y a estrujarlos ordinariamente, con fuerza, y bajaba hasta mi sexo su mano para mojar sus dedos en mis jugos y después obligarme a limpiarlos con mi lengua, el hombre se colocó de pie y fue a hablar algo en voz baja con mi Amo, y al regresar me hizo lamer su pene, el cual no cabía en mi boca, pero él se esforzaba en introducir mas y mas, el hombre y la mujer cruzaron una mirada y me obligaron a colocarme a gatas, ella se coloco sentada en unos cojines frente a mi mientras el hombre acariciaba mi parte trasera, y hundía sus dedos de manera brusca en mi vagina y en mi ano sin ningún tipo de contemplación, mientras él hacia eso la mujer se había abierto su blusa y me obligaba a estimular sus pezones con lamidas y mordiscos suaves (cosa que me parecía sumamente repulsiva por tratarse de una mujer) después llego la peor parte, pues ella se levanto la falda y se acostó frente a mí de tal manera que su vulva quedaba a la altura de mi cara y fue entonces mi Amo quien me obligó a hundir mi cara en esas partes tan obscuras y lamer y chupar con fuerza mis arcadas no se hicieron esperar, pero logre controlarlas para que no pasara de ahí ya en ese momento el hombre me penetraba con fuerza por mi vagina y luego pasaba a mi recto aunque ahí no lo hacía con tanta fuerza al principio pero después sus envestidas carecían de cualquier tipo de delicadeza, mi cuerpo tenía una confusión de sensaciones, asco, repulsión, orgasmos eminentes que no llegaban a producirse, finalmente el hombre terminó corriéndose en mi recto el cual sangraba un poco debido a el maltrato de que había sido objeto y la mujer por su parte continuaba con un orgasmo tras otros mientras mi Amo me obligaba a seguir bebiéndome todos sus líquidos y a pasar mi lengua por su ano lo cual al parecer le ocasionaba mucho placer a ella. Luego de unos minutos más en esa actividad, mi Amo me ayudo a incorporarme y quedar de rodillas mientras me ordenaba lamer su pene para bañarme con su leche, al tiempo que me permitía tener mi orgasmo para Él.

Mi Amo, planteó pasar a la mesa…… ya en ella los dos Señores y mi Amo sentados les serví, les atendí lo mejor que pude. Terminó la cena y pasaron a la sala, mi Amo me ordenó servirles el café y luego me indicó permanecer de rodillas sentada sobre mis talones, a su lado mientras ellos conversaban como si yo no existiera. Transcurrió alrededor de una hora, luego se acicalaron y se marcharon. . . . . Creo que es la peor humillación que he pasado, mi Amo pasó al dormitorio y regreso a la sala y me dijo ven, me puse a sus pies, (lloraba) para mi había sido una muy dura prueba, irás al baño te aseas y regresas acá. Deseo que hablemos y quiero que cambiemos algunas cosas.

Regrese a los pocos minutos, mi Amo me ordenó sentarme frente a EL y me dijo:

— QUITATE ESE COLLAR UN MOMENTO! Me extrañó esa petición pero obedecí como siempre lo hago, me dijo:

— AHORA TU COLLAR ES ESTE - y me colocó un collar nuevo el que me hacía su real propiedad, ese que tanto deseé merecer algún día, era mío ahora.

— ¿TE GUSTA?

De mas esta decir que abusando del permiso de darle un beso a mi Amo le di muchos, tal era mi alegría que lo pasado hacia pocos momentos quedó borrado, ya no tenía ninguna importancia.

La conversación quedó para el día siguiente, sabía que habría ahora nuevas órdenes, quizás también debía sumar nuevas conductas a mi comportamiento.


&nbsp &nbsp Ahora no entiendo mi vida sin él, necesito sus órdenes y sus palabras, necesito hacerlo feliz para yo sentirme feliz, mi Amo es mi aire y mi agua. - FIN -

Autor: Girl

Publicado por Aldea Sado®: 25/06/2010 - © 2004-2010 - Todos los derechos reservados!

 

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